Todo director lo sabe: el segundo semestre es cuando el próximo curso lectivo se decide de verdad. Entre agosto y noviembre se arma el presupuesto, se negocian contrataciones, se definen las plataformas, se planea la oferta académica con la que la institución va a salir a competir por matrícula. Es la temporada de las decisiones grandes — y este año llega con una variable que no cabe cómodamente en ninguna celda del presupuesto: la inteligencia artificial.
No es exageración. En cuestión de meses, el país entero se puso las pilas: el Ministerio de Educación Pública anunció 90.000 becas para capacitar en IA a los educadores del sistema público y publicó una guía nacional para el uso de la inteligencia artificial en las aulas. Cuando el sistema público se mueve a esa velocidad, la pregunta para el sector privado deja de ser "¿deberíamos hacer algo con la IA?" y pasa a ser otra mucho más incómoda: ¿qué exactamente vamos a ofrecer en el 2027 que justifique nuestra propuesta de valor?
La brecha más peligrosa no es tecnológica, es de conversación: en una encuesta reciente a más de 1.500 padres de familia, casi la mitad dijo que el centro educativo de sus hijos nunca les ha comunicado ninguna política sobre IA. Las instituciones que lleguen al 2027 con respuestas claras van a tener una ventaja enorme frente a las que lleguen improvisando.
En ETC llevamos más de 20 años acompañando a instituciones K-12 en Costa Rica, y este es el patrón que vemos repetirse: la tecnología nunca falla por la herramienta; falla por las decisiones que no se tomaron a tiempo. Estas son las cinco que, en nuestra experiencia, ningún equipo directivo debería posponer este semestre.
1. Definir la postura institucional sobre IA — antes de definir el presupuesto
El error más común es empezar por la compra: "¿qué plataforma de IA adquirimos?". La pregunta correcta viene antes: ¿para qué queremos la IA en nuestra institución, para qué no, y quién decide? Una política escrita, aprobada por la junta directiva y comunicada a docentes y familias, es lo que convierte un montón de herramientas sueltas en una estrategia. Sin ella, cada docente decide por su cuenta y la institución termina con siete criterios distintos en siete materias distintas.
Para el 2027 esto significa: llegar a diciembre con una política de IA aprobada, con responsables definidos y con fecha de revisión anual. El presupuesto se construye sobre la política — nunca al revés.
2. Presupuestar formación docente, no solo licencias
Aquí entre nos: es mucho más fácil aprobar la compra de una plataforma que aprobar 40 horas de capacitación. Pero la herramienta no hace al maestro; el maestro formado hace que la herramienta valga la pena. Si el MEP está formando a los educadores del sistema público por decenas de miles, un colegio privado cuyo plan de formación es "una charla en enero" se está quedando atrás — y rapidito. La pregunta que las familias van a hacer en el 2027 no es "¿qué plataforma usan?", sino "¿qué saben hacer sus docentes con ella?".
Para el 2027 esto significa: un rubro propio de formación continua en el presupuesto, con horas definidas por docente y evidencia de avance. Regla práctica: por cada colón invertido en plataformas, debería haber inversión proporcional y visible en las personas que las usan.
3. Rediseñar la evaluación — no comprar detectores
Seamos honestos: si la tarea es "escriba un ensayo de tres páginas", la IA la hace en 20 segundos. El problema no es (solo) la copia; es que buena parte de la evaluación tradicional dejó de medir lo que creemos que mide. Las instituciones que están haciendo bien las cosas no andan persiguiendo tramposos con detectores (que fallan muchísimo y castigan injustamente): están rediseñando — más trabajo en clase, más exposición oral, más proyectos donde el proceso pesa tanto como el producto.
Para el 2027 esto significa: que la planificación académica incluya, por nivel, qué formas de evaluación se ajustan y cómo. Es trabajo pedagógico serio y toma meses — razón de más para empezarlo ahora y no en febrero.
4. Diferenciar la propuesta académica con resultados verificables
Cuando todas las instituciones dicen "tenemos tecnología", la palabra deja de diferenciar. Lo que sí diferencia es lo verificable: certificaciones internacionales que el estudiante se lleva consigo, competencias digitales demostrables, programas de programación, robótica y ciudadanía digital con estándares reconocidos, en español y en inglés. Las familias que pagan educación privada comparan cada vez con más criterio — y un diploma verificable pesa más que cualquier folleto.
Para el 2027 esto significa: revisar la oferta con una pregunta simple: ¿qué evidencia concreta de competencias se lleva nuestro estudiante que un estudiante de otra institución no se lleva? Si la respuesta tarda en salir, ahí hay tarea.
5. Elegir proveedores con evidencia — y con la Ley 8968 sobre la mesa
El 2027 va a venir cargado de vendedores de IA tocando la puerta de las direcciones académicas. La demo siempre se ve espectacular; la pregunta es qué pasa después. Un proveedor serio puede mostrar resultados en instituciones comparables, explicar qué datos de los estudiantes recopila su plataforma, dónde se almacenan y por cuánto tiempo — porque en Costa Rica la Ley 8968 de protección de datos personales pone obligaciones muy concretas a quien maneja información de menores de edad. Cuentas gratuitas abiertas al tanteo por cada docente no son una estrategia: son un riesgo institucional.
Para el 2027 esto significa: convenios formales con cada proveedor, criterios de selección escritos, y una regla de oro: pida evidencia, no demos.
Una mañana para adelantar toda esta tarea
Cinco decisiones son bastante tarea — y nadie tiene por qué tomarlas solo. Por eso este año organizamos Innovación Educativa 2027, un encuentro exclusivo para directores y líderes educativos, pensado precisamente para la planificación académica del próximo año.
La conferencia central, "La educación en tiempos de la inteligencia artificial", estará a cargo de Hugo Aguirre, Director Ejecutivo de TBox Educación (Colorado, Estados Unidos), especialista con más de 26 años transformando la manera en que aprendemos y enseñamos — integrando robótica educativa, inteligencia artificial y plataformas digitales en experiencias de aprendizaje para estudiantes desde preescolar hasta bachillerato.
La agenda de la mañana recorre las tendencias clave para la planificación 2027, herramientas que están transformando la educación, demostraciones prácticas con tecnología educativa, estrategias para integrar la IA de forma efectiva en el proceso educativo, y un espacio de networking con otros líderes educativos del país. Y sí — también habrá rifas, sorpresas y cafecito entre colegas.
Los datos prácticos: miércoles 3 de setiembre de 2026, de 8:00 a.m. a 12:00 m.d., en Escazú Village, San José. La actividad es gratuita y exclusiva para directores y coordinadores académicos. El cupo es limitado.
Reserve su espacio hoy. Confirme su asistencia con Monica Acosta al 8463 9585 o al correo monica@etc.co.cr. Si dirige una institución educativa y el 2027 ya está en su agenda, esta mañana está pensada para usted — y en ETC estaremos encantados de recibirle.
Fuentes consultadas: Programa de becas docentes en IA (Infobae, abril 2026) · Guía Docente de IA del MEP · Encuesta de National Parents Union sobre IA y familias (Education Week, marzo 2026) · Ley 8968 de Protección de la Persona frente al Tratamiento de sus Datos Personales.